Sería interesante que se volviera a la lectura a través de las adaptaciones: César Troncoso


Por Angélica Ferrer*


                                                                                                                            Crédito: Netflix


Un breve prólogo:


Esta charla fue realizada a mediados de 2025. Para ese momento, el boom de El Eternauta aún estaba latente. Desde ese tiempo, Troncoso recibió un homenaje en el Festival Internacional Piriápolis de Película, y el premio Martín Fierro a Mejor actor de reparto por su entrañable papel en la serie de Netflix. Además, se convirtió en uno de los fundadores de la nueva Academia del Cine del Uruguay.



Las adaptaciones literarias no son una novedad. Desde finales del siglo XIX, con los hermanos Lumière y Georges Méliès, los libros han aparecido en un sinfín de películas o series. Historias policiales, romances, ciencia ficción, incluso biografías, son parte de este cúmulo de obras que nos han cautivado a lo largo del tiempo.


Sin embargo, en la actualidad, el uso desmedido de las redes sociales y un estilo de vida cada vez más apresurado y ceñido a los golpeteos del capitalismo han afectado no solo nuestro andar en lo público y lo privado, sino la manera en la que apreciamos el arte en sus diversas expresiones. 


Es así como las adaptaciones literarias en la pantalla —sea grande o en la comodidad de nuestro celular— se convierten en un reto para realizadores, pero también para quienes consumimos. ¿Qué tanto queremos reflexionar sobre las historias que nos muestran y cómo llevarlas a cabo en una vorágine cada vez más desesperanzada?


"Para mí el primer desafío de las adaptaciones (...), lo que debés hacer es manejarte con muchísimo respeto (...) y tenés que decir '[mi producción] no está lejanamente inspirada en el libro que alguna vez leí', si no 'estoy adaptando el libro, el cuento, la historieta o una canción'", comenta para este espacio el actor uruguayo César Troncoso, quien interpreta a Alfredo Tano Favalli en la serie El Eternauta, del director argentino Bruno Stagnaro, basada en el cómic escrito por Héctor Germán Oesterheld e ilustrado por Francisco Solano López a mediados de la década de 1950.


Para Troncoso, otro de los aspectos que son complejos para captar la atención del público es la disponibilidad y maneras en las que consumimos los contenidos. Anteriormente, la opción que teníamos era ir al cine o esperar a ver el capítulo de una serie en la televisión de la casa. Ahora, tenemos acceso en todo momento a las producciones, lo que no permite captar totalmente el interés del público.


"Es cierto que debe haber un montón de personas pensando '¿cómo adapto para que esta gente no se me vaya por las ramas todo el tiempo?'. Pero a mí me parece que, en realidad, habría que hacer al revés. La verdad es que [se debería decir] 'yo adapto lo que debo adaptar. La hago como considero que debo hacerla y, el que la quiere ver, que la vea. El que no la quiere ver, que siga mirando gatitos [en el celular]'", indica.


"Las cosas tienen espacios. Tenemos un público que se está atomizando. Es muy difícil que miren el televisor de frente, muchas veces están con la vista hacia abajo y levantan la cabeza en los momentos que escuchan, por ejemplo, una explosión (...). Lo que quiero decir es: ¿corremos de atrás a este público nuevo o es el público nuevo el que tiene que hartarse de los gatitos babosos que aparecen en Instagram y [pensar] 'ya vi todos los gatitos que tenía que ver en mi vida, la dosis de gatos la tengo cubierta. Capaz que puedo dedicarle una hora y media de corrido a algo, que hay algo que me conmueve o entusiasme'?", ahonda Troncoso.


Y es que, para el también protagonista de El baño del papa (2007), ver un filme o una serie pausando continuamente la historia, evita que las audiencias puedan tener un lazo sentimental o reflexivo con lo que están viendo. Para ello, puso como ejemplo Coco (2017), que le emociona profundamente.

"No sé si el adaptador es el que tiene que pensar para el público o que [la gente] tiene que transformarse en [una audiencia] de mejor calidad. Yo iría por la segunda opción, porque [las personas] van a encontrar lugares de gratificación viendo una película de corrido", precisa en la charla, que se realiza en una videollamada Uruguay-México, con un tiempo en la región rioplatense muy parecido al que da pie a las aventuras en El Eternauta.



Los riesgos de adaptar

No es la primera vez que César Troncoso forma parte de una producción audiovisual que adapte textos literarios o periodísticos. De hecho, el primer filme en el que participó fue El viaje hacia el mar (2003), de Guillermo Casanova, que incluso estuvo nominado a los premios Goya como Mejor película extranjera de habla hispana.

La trama está basada en el cuento homónimo escrito por el autor uruguayo Juan José Morosoli, donde se narra la travesía de un grupo de hombres que tienen como fin visitar el mar.

Una más en las que figuró Troncoso fue Matar a todos (2007), que se sustenta en la novela 99% asesinado, del periodista y escritor uruguayo Pablo Vierci; la adaptación fue llevada a la pantalla por Esteban Schroeder. Explora el secuestro del químico Eugenio Berríos, involucrado con el régimen de Augusto Pinochet (1973-1990).

Zanahoria (2014), dirigida por Enrique Buchichio, retoma un hecho publicado en el semanario uruguayo Voces;  muestra la investigación de dos periodistas sobre eventos ocurridos en la dictadura militar en la nación sudamericana —ocurrida entre las décadas de 1970 y 1980.

Sin embargo, Troncoso hace énfasis en lo riesgoso que puede ser trasladar grandes textos como Cien años de soledad, del Nobel colombiano Gabriel García Márquez a las pantallas.

"Si no fuera por ese tipo de obras, en realidad [la adaptación] me parece una posibilidad real muy adecuada y efectiva. A veces, no es lo mejor que te puede pasar que vos seas tu propio escritor. [Tomar un texto] me parece que ensanchas las posibilidades de calidad de la película, donde el adaptador ni siquiera tenés que ser vos (...). Cuando tomas un libro (...); ya tienes un montón de camino recorrido por el autor y terminás ganando", destaca.


Pese a ello, subraya que, en la actualidad, hay fuertes debates —especialmente entre cineastas uruguayos— sobre si continuar con adaptaciones o solo ceñirse a obras originales.

Mientras esto ocurre, hay otra discusión latente: los géneros literarios y fílmicos en América Latina.

"Me da la sensación de que el modo estadounidense de hacer películas nos ha hecho daño porque se ha convertido en el estándar y no necesariamente [todos los filmes] deben tener el ritmo, ni el vértigo, de la edición (...). Algo bueno que está sucediendo, por ejemplo, con El Eternauta, es que se instalan posibilidades de hacer las cosas  a la manera norteamericana, pero con el aire latinoamericano, con [resultados] satisfactorios y con otro ritmo", pondera.

Asimismo, Troncoso externa que, aunque las plataformas de streaming y el cine en general nos ofrezcan mayoritariamente historias policiales, se requiere explorar más en otros ámbitos.

"Considero que hay géneros que son más amistosos, pero no necesariamente los únicos a adaptar", como los dramas o las tramas de ciencia ficción, detalla.


La locura de El Eternauta


La llegada de la entrañable historia de Oesterheld a Netflix fue un éxito no solo en Argentina —donde se publicó semanalmente en Hora Cero, entre 1957 y 1959—, sino a nivel mundial, alcanzando los primeros lugares en la preferencia del público.


En esta serie, Troncoso interpreta a Alfredo Tano Favalli, amigo de Juan Salvo (Ricardo Darín) y uno de los personajes más entrañables de toda la trama. Inteligente, valiente, fan de la ciencia ficción y una enciclopedia andante, el ingeniero electrónico tiene varias soluciones para sobrevivir ante la invasión extraterrestre. 


Acerca de esta versión, el actor uruguayo afirma que el guion escrito por Ariel Staltari —quien también aparece en la pantalla— y Stagnari es "valiosa y una de las posibles adaptaciones lógicas" de la historia, especialmente porque ajusta los cambios históricos que han ocurrido en casi 70 años desde el lanzamiento del cómic, como la guerra de Las Malvinas.


"Si [esos ajustes] no los adaptás a esta época, hasta los más puristas y defensores a ultranza del original, se aburrirían. También se tuvo que cambiar rubros relacionados con la tecnología, los porqués, las teorías y los conocimientos científicos que estos personajes manejan. Otra cosa que me parece fundamentalísima en la serie es recuperar la figura de la mujer. En [la publicación] es nada, un dibujo; la mujer de Salvo y su hija Martita son inexistentes a los efectos del desarrollo de la historia", refiere.


Además, Troncoso rescata la mención en la producción de Netflix de Inga, una joven venezolana (interpretada por Orianna Cárdenas), quien es una repartidora de una app de comida, ya que no solo refleja ese cambio laboral y de consumo, sino la gran migración y de solicitudes de refugio existentes a lo largo de América Latina.


También habla sobre Darín, con quien anteriormente compartió pantalla en la película XXY (2007). "Está muy bien que un proyecto de este porte tenga como figura a Ricardo Darín y es muy adecuado que se ponga ese contexto de exveterano de la guerra de Malvinas porque justifica los momentos de crisis que el personaje tiene, que después, si uno si lee la historieta termina sabiendo que van por otro lado", apunta.

Hacia la segunda temporada, que ya fue confirmada pero que aún no tiene fecha para estrenarse, el actor estima que, si bien Favalli es una piedra angular en la trama, deben desarrollarse otros personajes, esto por cómo es la historia original y por la recepción que tuvieron en el público.

Otros pasos


Después de hablar de las adaptaciones de libros a series o películas, la charla se dirige en un sentido inverso: ¿las producciones pueden hacer que retomemos el hábito de la lectura? Para Troncoso, difícilmente esto ocurre, pero no es imposible.

"El libro tiene una virtud, sobre todo cuando no viste la adaptación cinematográfica o la transformación en serie, es que juega con tu propia imaginación. Vos terminabas de construir a los personajes. Por ejemplo, para mí Aragorn es Viggo Mortensen, pero era un flaco que no me acuerdo ni quién, ni qué cara le había puesto en la lectura. Sería interesante que se volviera a la lectura a partir de las adaptaciones", menciona.

En este sentido, comenta que sería una manera de complementar la información que vemos en las pantallas y profundizar en la forma que nos acercamos a estos contenidos.

"La lectura tiene otro tiempo; no maratoneas una novela. También te llega de otra manera, te involucra distinto. [Con un libro] tenés tu propio ejercicio de fantasía (...). Las películas o series son más crudas (...). Me parece que está muy bien ver el imaginario ajeno, pero también tratemos de corrernos de ese lugar de consumir todo prehecho para ir a la obra (...), que puede ser la sorpresa de un nuevo recorte. Podés editar leyendo de una manera diferente a como editó el director que hizo la película", refuerza.


Y centrándonos en posibles traslados de obras o cómics a la pantalla, a Troncoso le gustaría interpretar al comisario argentino Evaristo Meneses, retratado en el cómic Evaristo, escrito por Carlos Sampayo e ilustrado por Francisco Solano López en la década de 1980. Se publicaba en las revistas Fierro y Superhumor.  

Y si de adaptar se tratase, no duda en responder: le gustaría hacer otra versión de Crónica de una muerte anunciada, uno de los textos clásicos de García Márquez.

Una de las pasiones y aficiones de Troncoso es dibujar. Pero, hablando de libros, ¿qué tipo de obras le gustaría ilustrar?

"Textos infantiles. No es el tipo de dibujo que necesariamente hago, pero tiene zonas bastante adecuadas (...). Mi capacidad [en esta tarea] es medio limitada y mi pereza es grande para probar otras áreas, pero yo trabajaría pensando en el público infantil", concluye.

¿Dónde puedes ver filmes o series de Troncoso en México?








*Angélica Ferrer es editora web en el portal Sputnik Mundo. Recibió en 2023 el Premio internacional de periodismo a Mejor trabajo de investigación, divulgación y defensa de los derechos humanos por el Club de Periodistas de México. Ha escrito en medios como Yahoo México, Milenio, El Financiero, Business Insider México y National Geographic en Español, entre otros.


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